Dar instrucciones breves y numeradas
Un paso a la vez reduce la carga lingüística y facilita que el alumno pueda iniciar.
Verificar lo que comprendió
En lugar de preguntar “¿entendiste?”, pedirle que explique con sus palabras qué hará.
Mostrar un ejemplo terminado
Modelar hace visible el resultado esperado y disminuye la ambigüedad.
Reducir el copiado innecesario
Usar plantillas o guías permite concentrar el esfuerzo en el aprendizaje central.
Dar tiempo para procesar
El silencio útil no es falta de conocimiento. Evitar interrumpir o responder por el alumno.
Recuerda
Los apoyos deben ajustarse al perfil individual. No todos los estudiantes necesitan exactamente las mismas medidas.
